Cómo prevenir problemas de rodilla cuando haces ejercicio

Cómo prevenir problemas de rodilla cuando haces ejercicio

Las rodillas son el “coco” de los deportistas. Estas articulaciones, fundamentales para realizar cualquier deporte, son las que absorben el impacto de la mayoría de los ejercicios y las primeras en desgastarse.

El buen funcionamiento de las rodillas es básico para practicar casi todos los deportes pues una lesión en esta parte del cuerpo nos impide caminar, correr, pedalear, nadar, saltar, agacharse o impulsarse.

Por increíble que parezca, las rodillas son una de las estructuras más complejas del cuerpo y una de las más delicadas, de ahí que saber cómo prevenir lesiones es muy importante.

  • Las lesiones de rodilla pueden tener un origen muy variado y se pueden presentan como una simple molestia o como un dolor muy intenso que puede ser prácticamente discapacitante y que requiere por fuerza tratamiento médico adecuado para poder resolverse.

La mayoría de las lesiones de rodilla entre deportistas se producen por descuido (es decir por no atender una molestia menor), por hacer mal un ejercicio o por contacto. De esto se desprende como causa común la sobrecarga de trabajo que a la larga puede afectar el tejido blando que se extiende desde la cadera hasta la rodilla y que se conoce médicamente como síndrome de la banda iliotibial, y de manera común como rodilla del corredor, y que se percibe como un intenso dolor en la parte de atrás y a lado de la rótula. Otra lesión común es la tendinitis, es decir, la inflamación o degeneración del tendón.

Otras lesiones de mayor gravedad son el daño a los ligamentos que puede ser a los cruzados (anterior y posterior), o los colaterales compuestos por el tibial o interno y el lateral externo. Por último, están las lesiones relacionadas con la rotura de meniscos y las producidas por la osteoartritis, las cuales son las más graves.

Hacer deporte es básico para tener buena salud en general, pero es un hecho que su práctica demanda un esfuerzo adicional para los músculos, articulaciones, huesos, tendones y ligamentos, especialmente si se practica de manera intensa.

Las rodillas son tan delicadas y propensas a lastimarse, que la falta de preparación y hasta el uso de tenis inadecuados para el tipo de ejercicio que practicamos pueden dañarlas.

Según el Instituto Nacional de Artitris y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de Estados Unidos, NIAMS, los problemas de rodilla son provocados en la mayoría de los casos por un golpe o movimiento brusco, torcedura o por osteoartritis, causada por el uso o desgaste de una las partes.

Cómo prevenir una lesión

Excluyendo los golpes y accidentes, cuyo riesgo de sufrirlo aumenta cuando se practica un deporte de contacto, la gran mayoría de las lesiones se pueden prevenir siguiendo una serie de sencillas recomendaciones:

  • Calentar: Realizar un calentamiento adecuado antes de practicar cualquier deporte es muy importante. Caminar o trotar ligeramente por 20 minutos puede ser más que suficiente para preparar los músculos para hacer ejercicio. Lo más importante es ir de menos a más. Comenzar con una actividad ligera y aumentar el ritmo poco a poco.
  • Fortalecer los músculos: Hacer pesas y ejercicios indicados para fortalecer los músculos de todo el cuerpo es muy importante, ya que entre más fuertes mejor soporte pueden brindar.
  • Preferir ejercicios de bajo impacto: El ritmo e intensidad del ejercicio no tienen que ver con este punto, sino el impacto que la actividad tenga sobre las rodillas. Nadar o andar en bicicleta son excelentes opciones para evitar el impacto que sufren las articulaciones cuando el pie hace contacto con el suelo al correr, saltar o hacer cambios repentinos de dirección.

Por último, dos consejos fundamentales es pedir ayuda profesional antes de comenzar a practicar cualquier deporte nuevo, ya que contar con la técnica correcta ayuda a evitar problemas y daños.

El segundo consejo es no descuidarse y acudir con el médico ante cualquier molestia. Como en todo lo relacionado con salud, si un problema se detecta a tiempo es más probable que pueda solucionarse.

Referencia: http://www.niams.nih.gov/

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