Cómo tratar la sudoración excesiva

Cómo tratar la sudoración excesiva

La sudoración excesiva o hiperhidrosis es una condición que afecta a miles de personas en el mundo y que se define como una hiperactividad de las glándulas sudoríparas de la piel.

Existen dos tipos de hiperhidrosis, la primaria que es cuando no hay factores externos o causas médicas que la desencadenen; y la secundaria que es cuando se da por factores externos o como consecuencia de otro padecimiento.

El primer tipo se relaciona con:

  • El aumento en la actividad de las glándulas sudoríparas.
  • Herencia y se presenta desde la infancia o adolescencia. Este tipo, en la mayoría de los casos, compromete las manos, los pies, las axilas y la cara.

 

El segundo tipo se da por factores secundarios y se debe al aumento en la sudoración relacionado con:

  • Ansiedad.
  • Trastornos cerebrales y del sistema nerviosos, como ataque cerebral, lesión en la médula espinal, lesión en los nervios, traumatismo cerebral y mal de Parkinson.
  • En ciertos tipos de cáncer.
  • Abuso crónico del alcohol (la sudoración se presenta principalmente en las palmas de las manos y los pies).
  • Diabetes.
  • Problemas de corazón.
  • Problemas de tiroides.
  • Algunos medicamentos.
  • Menopausia.
  • Obesidad.

 

La mayoría de la gente que suda en exceso aprende a vivir con este problema, pues ignora que es algo que se puede tratar y controlar. Si tienes la duda de que puedas sufrir de hiperhidrosis, puedes responder las siguientes preguntas:

  • ¿Alguno de tus parientes directos (papás, abuelos, hermanos) tienen problemas de sudoración excesiva?
  • ¿Sudas mientras duermes?
  • ¿A qué edad aproximadamente te diste cuenta que sudabas en exceso?
  • ¿Debes evitar cierto tipo de actividades o condiciones ambientales por miedo a mojar la ropa?
  • ¿Dejas de asistir a compromisos sociales porque se llevan a cabo en sitios en donde es posible que sudes más de lo normal?
  • ¿Qué tan seguido sudas en exceso?
  • ¿Sudas en exceso aun cuando no hace demasiado calor o no estás haciendo ninguna actividad física?
  • ¿Sudas en exceso cuando estás nervioso en una situación que te genere ansiedad?

 

La International Hyperhidrosis Society recomienda:

  1. Consultar al Médico Dermatólogo, quien te confirmará el diagnóstico y dará el tratamiento específico.
  2. Recomienda el uso de antiperspirantes que actúan a nivel de la glándula sudorípara disminuyendo la producción de sudor en lugar de un desodorante que solo ocultan el olor.
  3. Lleva un diario del sudor. Para una persona con hiperhidrosis es importante saber qué situaciones o condiciones desencadenan la sudoración excesiva. Anota en un cuaderno cuando tengas algún episodio y detalla los sucesos anteriores a la sudoración, el lugar en el que estabas, el clima, el tipo de ropa que vestías, etc. Toma en cuenta que también la alimentación puede ser un factor que propicie la sudoración. Si comes o tomas en exceso productos como chocolate, cafeína, irritantes y bebidas alcohólicas, anota en tu diario para ver qué relación guardan con los episodios de sudoración, ya que la ingesta de estos productos podría estar relacionada.

 

Algunos consejos para evitar infecciones y mal olor en los pies. Para evitar padecer por hongos u otras infecciones, además de mal olor, debes seguir estas recomendaciones:

  • Usar sandalias en la medida de lo posible y estar descalzo en casa para que los pies permanezcan secos.
  • Tener siempre muy bien recortadas las uñas de los pies para evitar que se acumulen residuos en ellas.
  • Evitar zapatos elaborados con materiales sintéticos y preferir los de piel natural, que permiten la ventilación de los pies.
  • No usar los mismos zapatos dos veces seguidas y cambiar de calzado todos los días, para permitir que los zapatos se sequen perfectamente por dentro.
  • Utiliza calcetines que absorban la humedad de los pies. Los de algodón no tienen esa característica, por lo que es necesario que busques los que sí la tengan.
  • Si el Dermatólogo lo recomienda, aplica antiperspirante en los pies antes de dormir y lávalos por la mañana. Repite ese procedimiento tres o cuatro veces a la semana.

 

Recuerda que los antiperspirantes recomendados son los que contiene el Cloruro de Aluminio, que evita la sudoración aplicándolo cada dos o tres días por la noche, sobre la piel limpia y seca en las axilas, manos, pies y piel cabelluda.

Referencia: http://www.sweathelp.org/

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